“Decidí no competir con las grandes empresas, sino volverme partner”, Natalia París

Natalia París

Todos la recuerdan por haber pasado por los lentes y pasarelas más importantes de Colombia, y despertar suspiros en varias generaciones, pero Natalia París es mucho más que eso. Su recorrido en el mundo de los negocios ya es mucho más grande que en el del espectáculo. Desde hace 18 años viene construyendo el camino de la empresa que lleva su nombre, y hoy, con la determinación y la belleza intacta, señala los obstáculos que ha tenido que vencer para lograrlo: los TLC, las grandes productoras, las variaciones de la economía, la reputación.

Hoy, es la séptima celebridad que más aprovecha su imagen en el campo empresarial, detrás de nombres como Juanes, Shakira y Carlos Vives. La marca Natalia París tiene más de 25 productos. Sus secretos para conquistar el éxito y mantenerse vigente en el mercado de la belleza, su faceta como DJ, y los productos con los que podría conquistar más público a futuro, fueron algunos de los temas tratados por esta paisa de pura cepa en el Inside LR.

 

Natalia, ¿qué consejos les daría a los emprendedores jóvenes?

Hay cinco cosas que todo emprendedor debe tener en cuenta. Primero, les recomiendo no tomar decisiones bajo la emoción y la pasión que produce una nueva propuesta, por más atractiva que parezca. Escoger buenos socios, es la segunda clave de éxito. Estar seguros de que la persona con quien se está negociando es de toda la confianza, es vital, porque las relaciones laborales son casi como los matrimonios, y sin duda deben ser buenos. También creo que incursionar en negocios familiares no es muy sano, aunque yo formé la empresa de la mano de mi familia y me fue muy bien. Me he sentido muy protegida pero siento que las fechas especiales, como la Navidad, se ven opacadas por los temas laborales, y en ese sentido, no es muy positivo. Imprimirles a los negocios la filosofía que se tiene en la vida, y levantarse temprano, serían los dos últimos.

 

Tiene productos cosméticos, ropa, perfumería ¿En qué más está trabajando?

 

Ahora tengo una línea de jeans que podrán encontrar en el Éxito, y otra de ropa interior, ambas con la marca Natalia París. Estoy trabajando de lleno en mi empresa, que ya cumple 18 años ofreciendo en el mercado nacional productos para el cuidado de la piel, aceites, chapsticks y perfumes para mujeres y hombres. Casi todo mi tiempo se lo dedico a mi compañía, que exige todo de mí, tanto en la parte creativa y de diseño, como en la investigación de nuevos materiales y productos. En mi tiempo libre me dedico a la música.

 

¿Le va mejor en su faceta de empresaria o de DJ?

Soy paisa y creo que de ahí viene la vena empresarial. También he sido una mujer muy creativa, siempre me ha gustado la música, la actuación y el cine. Creo que ambas se complementan para darme mucho respiro. Me incentivan a seguir creando cosas nuevas. En conclusión, me siento muy feliz combinando ambas actividades.

 

¿Cuál de esos negocios es el que más beneficios le deja? ¿Quién le lleva las finanzas?

Hace 18 años empecé con el bronceador Natalia París; el producto fue cogiendo fuerza y entrando a las grandes cadenas, como el Éxito, Jumbo, Pomona y Fedco. Antes de negociar con estas multinacionales, cometí errores y aprendí de ellos. Entonces decidí no competir con grandes empresas, sino volverme partner de ellas. Para una microempresa como la mía, es imposible sobrevivir en un mercado cuando hay grandes grupos. Mi estrategia fue entonces aliarme con ellos. Empecé a vender franquicias de mi marca y con eso me evito la lucha con los TLC y las variaciones económicas del país. Creo que ese ha sido mi gran paso después de haber adquirido experiencia en el negocio. En cuanto a las finanzas, tengo un equipo de trabajo muy eficiente que me lleva la contabilidad y otros detalles. Mi mamá, Lucia Gaviria, es abogada y eso ha sido de mucha ayuda. Ella siempre ha estado al tanto de mis negocios. Crear equipos complementarios es muy importante para lograr el éxito como empresa.

 

¿Cómo funcionan las franquicias de Natalia Paris?

Hay dos maneras. En la primera, hago negocios con las cadena, ellos colocan el producto y yo la marca. Pero nunca dejo de involucrarme directamente en el proceso de desarrollo y verificación de calidad de cada uno de ellos. También me gusta aportar nuevas ideas sobre diseños y detalles que se me ocurran para mis jeans, por ejemplo, que en este momento los está distribuyendo el Éxito. Empresa con la que tengo contrato de exclusividad por dos años, para seguirlos distribuyendo. En la segunda modalidad, yo fabrico los productos y se los vendo directamente a los almacenes.

 

¿Cuánto vale su franquicia?

Eso no lo comparto, es muy personal y además depende de lo que se vaya a hacer con el socio.

 

¿Cuántos productos tiene Natalia Paris en este momento?

En este momento hay 25 productos con mi marca. De ese número, 23 son producidos por mí y dos por el Éxito.

 

¿De dónde surge su vocación empresarial?

Desde que nací. Recuerdo que cuando estaba en el colegio hacía brownies y los vendía; y cuando tenía la oportunidad de viajar a otro país veía qué productos no se conseguían en Colombia y lo compraba para comercializarlos en la universidad. Es un chip que tengo desde siempre. Creo que lo tenemos casi todos los paisas.

 

¿Con qué productos innovaría en el mercado?

Con todo lo que se parezca a lo que tengo en este momento. Nunca he experimentado con alimentos, sé que no es fácil por todos los permisos que se requieren y por las exigencias del Invima. Pero me gustaría, por ejemplo, incursionar en el mercado de pollos sin hormonas. En algún momento puede ser una batalla, mientras la gente entiende un poco más el tema. Hay tiendas que venden pollo orgánico y eso tiene una razón de fondo. Cuando la gente abra su conciencia, será muy buen negocio trabajar con pollo y huevos orgánicos, frutas orgánicas, en general con toda la alimentación natural.

 

¿Cuánto mueve el imperio de Natalia París el día de hoy?

Hace unos dos años le abrí las puertas de mi empresa a una revista especializada en temas económicos y ellos hicieron una investigación exhaustiva. Revisaron la contabilidad, se les mostró toda la operación y cómo trabajamos de la mano de los grandes almacenes de cadena del país; y finalmente sacaron unas cifras que están muy alejadas de la realidad. Aprovecho este espacio para aclarar que la empresa cosmética Natalia París no produce $200 millones al mes, como se aseguró en ese momento.

 

¿Por qué dice que no es fácil formar empresa en Colombia?

En mi caso, porque empecé con un bronceador y con el tiempo me di cuenta que no podría sostener una empresa donde tengo 12 empleados directos con un solo producto. Empecé a entender que necesitaría producir nuevas cosas que no dependieran solo de la temporada de vacaciones. Decidí sacar otras cosas que se mantuvieran vigentes todo el año y que tuviera más rotación, como los aceites con aromaterapias y los perfumes, cosas que las mujeres estamos dispuestas a comprar en cualquier momento. Aun así, se trabaja compitiéndole a multinacionales con precios y volúmenes que son muy difíciles de igualar.

 

¿En qué negocio no está en este momento que le gustaría entrar?

Personalmente no me meto en negocios que no vayan con mi filosofía de vida y por eso no saco productos que no sean 100% naturales. No utilizo parabenos, que si bien preservan más los productos y pueden dejar mayores ganancias, no están alineados con lo que pienso. Tampoco me metería en un negocio que se aleje de mis conocimientos, como por ejemplo una cerrajería, porque me sentiría perdida. Un negocio tiene que ser algo que uno pueda disfrutar.

 

¿De dónde nace la idea de explotar su imagen como marca?

Tengo que darle los créditos a mi mamá, Lucia Gaviria. Hace 18 años llegó con un bronceador y me hizo la propuesta de comercializarlo bajo mi marca. Me pareció una locura, porque no creía que nadie fuera a comprarlo, pero me dejé guiar y poco a poco se convirtió en una de las actividades económicas más importantes para mí.

 

¿Cuántas marcas tiene registradas hasta el momento?

Solamente la marca Natalia Paris, pero dirigida a varios productos de belleza como jabones, shampoo, ropa exterior e interior; y también para implementos de diseño para el hogar.

 

¿Qué es lo más importante a la hora de emprender? ¿En que se focaliza cuándo va a iniciar un nuevo negocio?

Han habido muchos negocios que han llegado como buenas ideas, pero en este momento pienso que es fundamental no dejarse llevar por la emoción y analizar muy bien las cosas. ‘Empaparse’ del negocio.

 

¿En qué países se están vendiendo los productos de Natalia París?

Han llegado a México, República Dominicana y Panamá. El último no es muy buena plaza porque hay muchos productos muy baratos y la competencia es difícil. Sin embargo, hay clientes que buscan exclusivamente mi bronceador.

 

¿Hay proyectos para entrar a nuevos mercados?

Siempre estamos viendo nuevos mercados y asistiendo a las ferias de negocios para intentar nuevas cosas, pero no es tan fácil como parece.

 

¿Cuántos empleados tiene actualmente su empresa?

Directos tenemos 12 empleados, e indirectamente estamos trabajando con un promedio de 100 personas.

 

Con la fiebre mundialista varias empresas le están apostando a productos relacionados con el fútbol, ¿usted se va a unir a la carrera?

Los colombianos tienen algo muy positivo y es que saben sacarle provecho a las diferentes situaciones. El Mundial va a captar la atención de infinidad de personas y sería buena idea, pero no lo veo compatible con la filosofía de mi empresa, que está enfocada a productos de belleza.

 

¿Es más rentable ser modelo o DJ?

Depende de cómo se maneje la imagen. En este momento yo quise dejar el modelaje atrás, para ganarme un respeto como DJ. Esa imagen de modelo tonta ya quiero dejarla atrás. En el pasado le saqué provecho, pero ya no veo cómo usarla más, así que prefiero dejar esa carrera a un lado y dedicarme seriamente a mis proyectos musicales.

 

¿Cómo ha hecho para mantenerse vigente, siempre a la moda y sacarle jugo a tantos chistes? ¿Son parte de una estrategia?

Los chistes nunca han sido parte de una estrategia, cuando tú eres un personaje público quieres tener una imagen muy cuidada, pero desde que empecé en mi carrera como modelo hace 18 años, nació paralelamente un personaje en un programa de radio que se llamaba Natalia París, con el que se empezó a tergiversar mi imagen. Todo eso que se empezó a escuchar sobre mí, como por ejemplo, que me gustaba escuchar la música de los cd y otras más. Nada de eso es cierto. Me ha tocado lidiar con una imagen que yo hubiera querido tener, pero a larga, le saqué provecho.

 

Como lo de que la marihuana da celulitis

Nunca dije eso, por ejemplo. Fue la humorista.

 

Hay muchos microempresarios que se han quejado del trato que les están dando en los grandes almacenes de cadena ¿Cómo le ha ido a usted?

No es fácil, es casi un monopolio donde toca seguir las reglas de su juego. Pagan a tres meses. Ponen las condiciones. Eventualmente al microempresario le toca poner impulsadoras en las tiendas que ellos indican y muchas otras condiciones. Pero es duro no aceptar porque si no estás ahí, no estás en una parte importante.

 

 

 

“¿Empresario que admiro? Kiyosaki”

A raíz de su experiencia, Natalia París hoy descarta abrir tiendas bajo su nombre. Fuera del mundo de los negocios, ella tomó clases de piano particular con la profesora Consuelo Mejía, pasión que parece haberle heredado a su hija, Mariana, que también se destaca por tocar este instrumento y por su pasión por el canto y la actuación, según afirman fuentes cercanas. Es apasionada por el jazz y dice que el gusto se lo debe a su mamá, que ponía constantemente el género cuando ella aún era una niña. Su artista preferido de música clásica es Chopin y de salsa Óscar de León. Dice que su empresario preferido es Robert Kiyosaki, cuyos libros lee con regularidad. La comida que más le gusta es la orgánica, fiel a su filosofía de vida natural. Gusto que no ha tenido siempre, pues en su época de universitaria era fanática de las hamburguesas de El Corral. Empezó su carrera de modelaje a los 13 años. Boston fue la ciudad que le enseño a hablar inglés. Su estilista de cabecera es el reconocido ‘Luchito’.

 

 

 

El perfil

Nació en Medellín el 12 de agosto de 1973. Su primer producto surgió tras la recordada campaña del “color dorado” para Cristal Oro. Un bronceador que iba en la línea de la publicidad que protagonizaba. Su belleza fue imagen de un sinnumero de marcas, entre ellas los cuadernos Scribe. Mide 1,55 metros, y es de profesión publicista. Hoy tiene 41 años y una hija llamada Mariana. La próxima semana tiene un concierto como DJ en Bogotá, en el lanzamiento de la revista Gente Rosa.

 

 

 

La opinión

Lina Díaz

Asesora de imagen

“Es una empresaria muy exitosa. Me parece que es un claro ejemplo de como una modelo puede aprovechar su imagen y potencializarla para el mundo de los negocios”.

 

Por Natalia Arteaga Rubiano

Publicado originalmente en el diario La República el 27 de marzo de 2014, en la sección NegOcio.
http://www.larepublica.co/negocio/%E2%80%9Cdecid%C3%AD-no-competir-con-las-grandes-firmas-sino-volverme-partner%E2%80%9D-natalia-par%C3%ADs_128511

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Acerca de Iván Bernal Marín

Editor y periodista con estudios en filosofía. “La libertad del cronista permite contar mejor la verdad”, EMcC.
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