Víctor Cortés: el pastor de la fe rojiblanca

Quizá sea el único cristiano al que le ha ido tan bien con el diablo como con Dios. Sus compañeros le dicen El Pastor, y no porque esa camiseta elástica que se le ajustaba el cuello, bajo la sotana rojiblanca sudada en nombre de los tiburones, lo asemejara a un sacerdote. Es que el delantero Víctor Cortés no solo es un veterano contundente con el balón, también lo es con la oración en la cancha espiritual.

Aportó al triunfo una bendición que brotó de su pie en forma de cañonazo: el memorable gol a larga distancia que amplió la distancia del Junior por encima de La Equidad en la final del futbol colombiano. Pero además, el jugador de 34 años se ha consolidado como orientador de las plegarias del equipo, que le encomienda a Dios todos sus juegos.

Es el coordinador no formal de la célula de oración en que se han convertido los camerinos junioristas. Todos los jugadores se han sumado a esa célula o grupo de creyentes.

Cortés profesa la religión cristiana evangélica desde los 17 años. Es decir, lleva 17 predicando sus creencias entre sus allegados, y haciendo de su vida una obra de alabanza.

Incluso mientras defendió la camiseta escarlata del equipo que tiene al diablo como emblema. Estuvo militando en 2008 y 2009 la escuadra de apariencia más diabólica, el América de Cali, su ciudad natal. Y salió campeón.

Estando allá asistía a la iglesia Ministerio de Fe. Pese a las alusiones a la figura de cachos, cola y trinche, también tenía una célula de oración con otros jugadores. “La fe es mucho más fuerte”. Está convencido de que su creencia en Jesús contribuyó a “romper las cadenas, y liberar eso que no permitía que la obra de Dios se manifestara en la cancha”.

Cuando llegó a Junior, el caleño se encontró con jugadores muy devotos, que compartían sus creencias. Con ellos ha propiciado que “todo el grupo esté conociendo al Señor” . Como Hayder Palacio y Giovanni Hernández, que cree que “el tercer gol llegó de la mano del Señor, y por eso somos campeones”. Cortés también cree en una posible intervención de la mano de Dios.

Él ya había marcado dos anotaciones decisivas frente al Medellín, en la clasificación a la final. Reconoce que fue “extraño” el último gol de Carlos Bacca, que dio el triunfo y el campeonato. El delantero porteño enganchó a un defensa un poco atropelladamente, el balón rebotó con una fuerza inexplicable en su otra pierna, y con sutileza se fue flotando por encima del arquero hasta inflar la red a su espalda.

Muchos hinchas han empezado a llamarla “la chiripa más hermosa del mundo”. Para El Pastor no existen casualidades. “El Señor tuvo mucho que ver en el gol. Nosotros hicimos todo lo que pudimos, nos esforzamos, corrimos para recibir esa bendición”, dice.

El delantero cumplió los vaticinios de la hinchada, que había expresado confianza en que marcaría. Aportó así su cuota al triunfo, que revivió el sentido de la fe rojiblanca, sometida en los últimos años a un víacrucis de frustraciones que puso a prueba la resistencia para alcanzar la sexta estrella.

“El trabajo de 4 meses dio frutos, con la ayudita de la bendición, pero tuvimos que colocar de nuestra parte”. Como para todos en el equipo, bastó que se sacrificará en la cancha para lograr la anhelada redención. Ya estaba bueno de tanta penitencia.

Umaña también cree

El director técnico Diego Umaña reconoce que en el grupo existe una devoción muy grande hacia Jesucristo, y que “lógicamente” Cortés es uno de los líderes por el largo tiempo que lleva recorrido en ese camino. Incluso, cuando Giovanni fue reemplazado en el segundo tiempo, se quedó orando adentro del banquillo. Los jugadores hicieron un pacto ante Dios para obtener la victoria, pero todos respetan el compromiso de mantener los detalles en secreto.

Ellos no tienen duda, el título es la respuesta a su fe. ¿Cree Umaña que esto pudo haber influido en la buena fortuna que conllevó al tercer gol?. Dice que aunque gran parte venga de ayuda divina, también influyó mucho la parte futbolística. “Puede haber ayuda divina, pero si Bacca no lleva la pierna con fuerza, la pelota no rebota”.

Por Iván Bernal Marín

Publicado originalmente en el diario El Heraldo, en junio de 2010

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Acerca de Iván Bernal Marín

Editor y periodista con estudios en filosofía. “La libertad del cronista permite contar mejor la verdad”, EMcC.
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